Áreas de trabajo

Tecnología responsable e IA

La tecnología amplía lo que las personas y las organizaciones pueden hacer. También reproduce errores, desigualdades y malas decisiones más rápido y a mayor escala. Las preguntas vivas son si conviene usarla, cómo gobernarla y quién responde cuando se equivoca. Las respuestas dependen menos de la tecnología que de los incentivos, la información, las competencias y las prácticas de trabajo en las que aterriza.

La ambición técnica es la parte fácil

Una decisión tecnológica sólida se apoya en la evidencia, el criterio humano, la gobernanza y las personas a las que afecta. La primera pregunta es si la herramienta aporta algo, no si se puede construir. La siguiente es cómo puede alguien cuestionarla, entender sus límites y reaccionar cuando su resultado no encaja con el caso que tiene delante. Son preguntas de diseño y de gobernanza, y responderlas cuesta mucho menos antes de que la herramienta esté instalada.

Las preguntas que le hacemos a una tecnología

  • Criterio humano y responsabilidad

    Mantener una revisión humana real, una responsabilidad clara y la posibilidad de objetar en torno a las tecnologías usadas en la investigación o en la decisión pública.

  • Datos, trazabilidad y límites

    Permitir saber de dónde viene una información, cómo se ha tratado y qué implican sus límites para su uso.

  • Efectos desiguales y acceso

    Considerar los sesgos, la accesibilidad, la inclusión digital y las formas en que un sistema funciona de otra manera según la situación.

  • Gobernanza e integridad de la información

    Examinar la gobernanza de datos, la privacidad y la seguridad, los riesgos de desinformación y las condiciones institucionales de un uso responsable.

Antes de elegir la herramienta

¿Qué tiene que lograr esa herramienta, sobre quién recae y qué pasa el día en que se equivoca?

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