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Futuro de la infancia y la juventud

La infancia y la juventud convivirán más tiempo que nadie con las decisiones que se toman hoy, y son quienes menos voz tienen en ellas. La educación, la tecnología, el clima, las instituciones, la desigualdad y la paz determinan lo que les quedará abierto más adelante. Saben además cosas de su propia vida que nadie más puede relatar, y por eso su descripción de un problema es evidencia, no adorno.

«La juventud» no es un bloque

Las experiencias de oportunidad, riesgo y participación difieren mucho entre contextos y entre edades. Tomarse en serio el horizonte largo de una decisión supone sostener a la vez esas diferencias y la agencia de quienes están implicados. Que la participación sea siquiera posible depende casi siempre de lo que familias, comunidades e instituciones hacen a su alrededor. Lo que no supone es tratar a la juventud como un conjunto homogéneo, ni como el símbolo del futuro en un informe.

Qué define las opciones de una persona joven

  • Participación y agencia

    Considerar cómo la infancia y la juventud pueden participar de verdad en la investigación, el diseño y las decisiones que les afectan.

  • Oportunidades, inclusión y aprendizaje

    Examinar la educación, el aprendizaje, el bienestar y el acceso a oportunidades, junto con las desigualdades que los configuran.

  • Entornos digitales

    Examinar cómo la tecnología y la IA influyen en la información, la participación, el aprendizaje y las condiciones en que crecen los jóvenes.

  • Riesgos largos y futuros

    Situar el clima, la paz, la cohesión social y los riesgos emergentes en una mirada más larga sobre los futuros que se están construyendo ahora.

Decisiones de cola larga

¿Hasta dónde llega la decisión, qué sabe y a quién, entre los afectados, ha consultado de verdad?

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